domingo, 10 de septiembre de 2017

Cuentos Negros “Las poseídas” Literatura de Terror y suspenso


Sinopsis Cuentos Negros “Las poseídas” Lucila Castro Díaz.
Por Rodrigo Orellana Quiroz

Si pudiera resumir éste trabajo de Lucila, en una palabra, sería... “Cautivador”, y es que no hay otra forma para describir tan absorbentes y electrizantes relatos, cargados de paisajes bellamente oscuros y delicadamente descritos por la mano de la autora.
Lucila, en esta nueva entrega ha llegado a la madurez de una escritura que no sólo tiene que ver con asesinatos y sangre, sino que nos lleva por esos más oscuros rincones de la mente humana, detalles que son parte de un trabajo realizado con mucha investigación, que nos recuerdan aquellos aberrantes episodios de los crímenes más macabros de la historia. Esos detalles precisos de los rincones, ruidos e incluso el clima, nos van transportando poco a poco a esos años, lugares y espacios, donde se desarrollan los hechos.
La sensualidad y seducción siempre está presente en estos relatos, diría que esa es la firma de nuestra autora, pues si hay algo que caracteriza su literatura y que a pesar de lo oscuro del contexto, es un factor que no deja de estar presente de principio a fin, es el aliciente, dentro de éstos, tensos y deslumbrantes relatos.
Lucila nos va interiorizando en las mentes de los personajes, va creando las escenas y los ambientes propicios para el desarrollo de las historias, lo interesante de todo esto es que las mujeres toman el rol protagónico de estas mismas, desarrolladas  anacrónicamente, entre las décadas de mediado de los los ‘50 y ‘60.
La mente humana es un universo complejo, un lugar intrincado de prever… ¿Qué gatilla que esas mentes puedan cometer actos irracionales, actos que van más allá del entendimiento y la razón? ¿Cómo se puede detectar una psicopatía o una enfermedad de la mente, cuando parece todo absolutamente normal?...
Al parecer Lucila, no da pistas para desentrañar, cómo una mente sana puede llegar a transformarse en una manifestación de mundos inexistentes, realidades paralelas, que llevan más allá de la locura.
En definitiva, nos encontramos con una obra que nos hará más que pensar en todo eso.
Cuentos Negros, es una puerta para entrar a esos mundos, para reflexionar y deleitarnos página a página, con diversas emociones y adentrarnos en aquellos mundos y caminos, por los que nadie desea caminar… Pero ¿a qué paso nos encontramos del abismo mental?


viernes, 1 de septiembre de 2017

La Leyenda del Queen Mary "Barco Fantasma"


El Quenn Mary fue construido en el año de 1936 en Southampton, Inglaterra. Es uno de los barcos más grandes y lujosos, con capacidad para 2000 pasajeros, alcanzando una velocidad de 32 nudos por hora. El día 9 de Diciembre de 1967 cruzó por última vez, después de 1001 veces, el Atlántico para llegar a Long Beach en Estados Unidos, donde aún se encuentra, anclado en el puerto de Long Beach, California, el “Queen Mary” sirve como museo marítimo y hotel de lujo.

Queen Mary” tiene una historia teñida de horror, dicen, que merodean numerosos espíritus que muchos han podido ver, oír e incluso sentir. Son tantas las apariciones que los testigos aseguran haber presenciado, que el “Queen Mary” es considerado uno de los lugares más encantados de todo el mundo.


El Queen Mary fue construido en 1936 como un crucero revolucionario para la Cuanrd Line. Durante la segunda guerra Mundial se puso al servicio de la armada Británica, durante su participación en la segunda guerra Mundial fue apodado como el ¨Fantasma gris¨ ya que lo pintaron de gris camuflaje para pasar desapercibido por los enemigos. 
Este barco no solo es conocido por su tamaño y sus virtudes, también es famosos por ser uno de los lugares donde ocurren más fenómenos paranormales del mundo, incluyendo en su historia 55 espectros documentados.
En cierta ocasión que un guía turístico avanzaba por el pasillo tuvo la típica sensación de ser observado por alguien. Al girarse pudo ver como una figura se desvanecía delante de sus propios ojos. Inmediatamente, notificó lo sucedido. La descripción que realizó coincidía con los rasgos de John Pedder, un empleado de 18 años, quien El 10 de Julio de 1.966 realizando  trabajos de mantenimiento en las puertas herméticas de la sala de máquinas, fue aplastado por la puerta nº 13, muriendo en el acto. A partir de ese momento se tienen registro de numerosas apariciones en esta zona. Una de ellas paso cuando un vigilante se encontraba con su perro realizando la inspección diaria, cuando llegaron a la puerta 13 el perro comenzó a comportarse de manera extraña y no quería seguir avanzando, el guardia mientras intentaba seguir, escucho un ruido extraño como si estuvieran golpeando algún tubo, este sonido avanzaba a donde se encontraban y se hacia mas ruidoso. El guardia al no ver a nadie y solo escuchar el fuerte sonido, salio corriendo lleno de miedo con su perro. 




Otro día al encontrarse una guía de turistas en esta misma zona, sintió la sensación que era observada. Dio unos pasos y al darse vuelta vio a una persona desvanecerse ante ella. Al salir del lugar se dirigió a decir lo que le había ocurrido y después de una descripción pudieron concluir que se trataba de John, el joven que muerto un tiempo atrás. 

Así como estos relatos se tienen muchos más acontecimientos sucedidos en la zona de máquinas. 
Tiempo después, se amontonaron los testimonios de tripulantes y viajeros, que dicen haber visto a un hombre joven con barba, vestido de azul, caminando por el pasillo de la sala de máquinas y desapareciendo en la puerta nº 13.
En uno de los numerosos viajes que el Queen Mary ha realizado por el Atlántico. Una mujer dio a luz. El bebé, que los padres decidieron llamar Leigh Travers Smith. Fue llevado a la guardería de tercera clase. Pero a las pocas horas de su nacimiento murió. Existen testimonios que aseguran haber escuchado, durante la noche, el llanto de un bebé procedente de la guardería.
El salón de la Reina en primera clase, Dentro de este gran barco se encuentran salones de gran elegancia y lujo, pero no solo se puede encontrar esto ya que una de las historias cuenta que en una ocasión se encontraba un grupo de turistas en esta zona, dentro de las personas estaba una pequeña niña, la cual afirmo ver a una mujer joven, pero los demás acompañantes nunca la lograron ver. 
Como este relato hay cientos que afirman ver en este salón una mujer joven y muy hermosa, algunos dicen que la han visto bailar en la oscuridad. 
Habitaciones de Primera Clase. 
En las habitaciones mas lujosas del Queen Mary se tiene gran cantidad de historias sobre extraños acontecimientos entre los muchos sonidos que se pueden escuchar se encuentra el del agua de los grifos que corre a media noche, lamentos que provienen de las habitaciones aledañas, el timbre del teléfono sonar y al contestar no es nadie. 
En una ocasión, se encontraba un grupo de turistas en una de estas habitaciones, en un momento un señor tomo una foto en la que abarcaba un espejo del cuarto. Cuando se revelo la foto se observo un hombre que se reflejaba por medio del espejo, al estudiar a detalle la foto se concluyo que el traje del señor pertenecía a la década de los años 30. 
 Hay quien afirma, que la ha visto bailar elegantemente entre las sombras del salón.
En las habitaciones más lujosas de primera clase: el  sonido del correr del agua de los grifos, el teléfono sonando a altas horas de la noche, sin que nadie haya realizado la llamada; pasajeros que se quejan que la habitación de al lado hacen mucho ruido y no le dejan descansar, sin embargo, se comprobó que la habitación de al lado no estaba ocupada.
En una reciente visita turística guiada. Uno de los turistas, sacó una foto a un espejo de una suite. Al revelarla, comprobó con extrañeza, que en el espejo se reflejaba un hombre extraño. El guía encargado de atender a esta visita, negó rotundamente, que el hombre del espejo fuera parte del grupo de turistas. En un examen minucioso de la fotografía, se compró que tanto el peinado del extraño hombre y sus ropas pertenecían a varias décadas pasadas, concretamente a los años 30.
Las piscinas de primera clase son de acceso restringido, solo se permite las visitas guiadas. En estas piscinas, es donde más hechos extraños han ocurrido. Aparecen y desaparecen sin explicación racional, señoras con trajes de baños de época caminando por el borde de la piscina; se escucha el chapotear del agua, cuando no hay nadie en ella; a veces, se han visto avanzar estelas, como si alguien nadara. En otras ocasiones, se vio como avanzaba las huellas mojadas de un pie invisible. En la piscina de primera clase, se produjeron dos hechos luctuosos. Dos mujeres se ahogaron, una en la década de los 30 y la otra en la de los 60.
El camarote B340 es la menos alquilada, ha tenido muy pocos huéspedes. Pues quienes han pasado algún tiempo ahí, han podido presenciar fenómenos anómalos que tienen que ver con el asesinato de una mujer en esa misma habitación tiempo atrás.
De ahí que este mas que un barco sea ahora una leyenda. Por los incontables hechos sucedidos en su interior todos estos años.
La Piscina de Primera Clase. 

El lugar donde más se tienen registrados hechos sobrenaturales es en la piscina de primera clase, por lo que el acceso es muy restringido. 
Existen historias en las que afirman haber visto señoras en trajes de baño antiguos caminar por el borde de la piscina y después de algunos pasos desaparecer. Se escucha también el chapoteo del agua, sin que nadie este en ella. 

El Quenn Mary, ha sido sitio de investigaciones por parte de expertos en el tema. Durante el tiempo que estuvo en servicio se tienen testimonios de la tripulación y de cientos de pasajeros, donde narran varios encuentros con fantasmas. 



Los camarotes de primera clase del Queen Mary, convertidos actualmente en habitaciones de hotel con modernas cortinas, dormitorios y accesorios, junto con las paredes y los ojos de buey originales del barco.




lunes, 21 de agosto de 2017

3 Aterradoras Leyendas Urbanas


La Leyenda de “La Fábrica del Demonio”




Dos guardias realizaban su ronda nocturna, ambos llevan unas linternas, aunque la escasa luz que proyectaban con ellas  se perdía en el inmenso y solitario edificio. Buscaban el origen de un ruido que de pronto los había sorprendido, mientras caminaban el veterano, cuenta al nuevo guardia la historia de aquel terrorífico lugar.
Le informa que han sido ya seis compañeros que se han dado de baja por depresión, algunos de los guardias anteriores afirmaban que se oían ruidos todas las noches, parecían los lamentos de un hombre, también en otras ocasiones había un triste silbido, pero nada era tan horrendo como sentir la respiración de una persona en el oído, hasta el grado de percibir la tibieza de su aliento.
El nuevo vigilante empezaba a ponerse inquieto al saber de tales sucesos extraños, por lo cual la historia siguió en medio de nerviosismo:
 – ¿Esta fábrica estuvo mucho tiempo sin sufrir algún atraco? A pesar de no contar con vigilancia en este barrio tan peligroso. Circula una leyenda desde hace tiempo, dicen que el dueño de la fábrica hizo un pacto con el diablo, para cuidar de la construcción. Lucifer aceptó el trato y envió un perro horrible, con las fauces de un monstruo y la envergadura de un caballo que arrastraba sus mugrientas garras por cada rincón de este horrible lugar. A cambio, el Demonio exigió el alma de un vigilante al año. Cada doce meses el propietario de la fábrica contrataba a un guarda nocturno y a los pocos días… ¡Lo encontraban muerto!... Lo bueno es que ya no tiene el mismo dueño, según me dijeron- agregó el guardia, -Por eso hace dos años que no encuentran el cadáver de ninguno de nosotros, los ruidos extraños no han parado-.
En ese momento un ruido los hizo dirigir la luz de las linternas hasta un punto especifico, el guardia mas familiarizado con el lugar se acercó para buscar mejor, sin poder encontrar nada, cuando llamó a su compañero este no respondía, al regresar al último lugar donde estuvieron juntos, se distinguía un bulto en el suelo.

El guardia se acercó y vio a su compañero tirado. Lo tomó de la muñeca para comprobar el pulso. Pero ya ¡Estaba muerto!, su cuerpo estaba cubierto de rasguños y rasgaduras, como si una enorme bestia lo hubiera atacado.

La Muñeca Enterrada




José y Pablo eran casi hermanos se conocían desde pequeños y eran inseparables. Estaban en la misma clase y, casi siempre que organizaban trabajos en grupo se juntaban. la maestra de Ciencias Naturales mandó una tarea bastante rara aunque ciertamente entretenida: los alumnos debían traer muestras de distintos tipos de tierra según el nivel de profundidad, guardando en bolsitas un puñado de tierra cada cinco centímetros que horadaran en ella, Era la excusa perfecta para que ambos obtuvieran permiso para ir al bosque.
Decidieron que no deberían adentrarse demasiado ya que correrían el peligro de perderse. Marcaron todos los árboles para no equivocar el camino de vuelta. Llegado a un punto un extraño claro les llamó la atención. El sitio era perfecto para excavar, tras quince o veinte minutos de risas y bromas, acabaron su almuerzo y Pablo sacó una moneda diciendo: – El que pierda empieza -. José perdió el lanzamiento y un poco desganado buscó por todas partes para elegir donde comenzar a cavar. Un montón de hongos rojos con puntos blancos llamó su atención.
Comenzaron entonces con la tarea, recogiendo muestras de tierra en las bolsas, – ¡Tengo frío, aquí hace más frío que en todo el bosque! – le gritó a Pablo. – ¡Jajaja!, ay sí, ay sí, estás encima de un lugar maldito o hay un fantasma justo donde estás cavando – le dijo Pablo ridiculizando a su amigo. José por hacerse el valiente siguió cavando, – ¡Mira! – gritó José cuando llevaba unos minutos cavando. Pablo fue corriendo a ver lo que José le mostraba con tanta exaltación, una muñeca pelirroja de unos treinta centímetros. Al mirarla sintió que un escalofrío le recorría la médula y que el asco se anudaba en su cuello – ¡Aaaaaggh suelta eso! –exclamó Pablo con una mezcla de terror y asco mientras se apartaba de aquella repulsiva muñeca tuerta que José sostenía en su mano.
José que parecía confundido miró de nuevo a la muñeca y la soltó horrorizado al ver lo mismo que Pablo: gusanos, enormes gusanos blancos. Se contorsionaban dentro de la cabeza de goma de la muñeca, se agitaban como poseídos y comenzaron a sacar sus pequeñas cabezas por la cavidad en que alguna vez estuvo el ojo faltante de esa muñeca pelirroja cubierta por una ropa que misteriosamente conservaba su blancura casi intacta. El único ojo que le quedaba a la muñeca era inquietante: grande pero con la parte blanca pintada de negro y con un iris pequeño e intensamente rojo en el cual había una diminuta y demoníaca pupila.
Ambos chicos, realmente asustados, salieron corriendo del lugar, sintiendo como la mirada del único ojo de esa muñeca se les clavaba en la espalda. Únicamente pararon un par de veces, porque José se detuvo a vomitar. Al llegar a casa a José parecía que no le abandonaban las nauseas, seguía vomitando y se puso pálido. Los dos amigos pensaron que se recuperaría en una par de horas, pero no fue así, con el paso de los días cada vez estaba más delgado, pálido y débil. Tenía el aspecto de uno de esos enfermos terminales que llevan años luchando contra la muerte en una habitación de hospital y los médicos no acertaban a diagnosticar una causa para su enfermedad. Una semana después de desenterrar la muñeca José murió.
Desconsolado por la muerte de su amigo, Pablo empezó a devoraba libros al por mayor. Los libros eran sus nuevos amigos, y su refugio. Buscaba explicaciones médicas para lo que le pasó a su amigo, pero los síntomas que sufrió José eran tantos que parecía que había contraído varias enfermedades mortales simultáneamente.
Un día, en una extraña librería, Pablo encontró dentro de la sección de  Esoterismo un libro sobre ritos y leyendas. Era un libro viejo y usado, un libro de esos que ya casi no se encuentran y que tienen extraños dibujos entre sus páginas cubiertas de polvo. Allí decía lo siguiente junto al dibujo de una muñeca: “El que tenga un mal incurable, que entierre una muñeca igual a ésta mientras entona esta invocación. Su enfermedad quedará atrapada en la muñeca. Pero el primero que la encontrase recibirá la enfermedad y morirá salvo que realice este mismo ritual”.
Todo estaba claro: los gusanos, los hongos, el frío, todos eran indicios de que la muñeca que encontraron en el bosque era una muñeca maldita. Una muñeca en la que por medio de algún pacto o brujería alguien había desatado una maldición que condenaría a enfermar a aquel que la encontrara mientras él curaba su cuerpo y sentenciaba su alma.



El Hombre de Negro



Siempre existen grupos de amigos que se reúnen en lugares típicos, para pasar un buen rato y beber sin que nadie los moleste, la única característica imperdible, es que debe ser un lugar alejado en medio de la oscuridad.
Después de un par de tragos, risas  y recuerdos vergonzosos, no falta quien eche a perder el rumbo de la velada como lo hizo Marta, que de un momento a otro comenzó a llorar de una forma algo extraña, gritando que alguien los observaba desde la oscuridad, según lo describió un hombre pálido, tanto como un muerto, vestido completamente de negro.
Negándose los demás a interrumpir la fiesta, tomaron aquello a tono de burla y las risas les duraron un buen tiempo, observando que a la mujer no se le pasaba el espanto, decidieron llevarla hasta el sitio para que se convenciera de aquí ahí no había nadie.
Llegaron todos al lugar, miraron alrededor, sin encontrar a nadie, fue entonces que Marta se tranquilizó, volviendo todos a su sitio, se sorprendieron un poco con los gritos de otra de las muchachas la cual les decía que el hombre de negro estaba ahí que era cierto, los chicos se molestaron un poco, y las reprendieron por la broma de mal gusto, alegando que una vez fue divertido, pero dos, ya era molesto.
Cambiaron de puestos, para evitar la misma situación, enviaron a las jóvenes hacia el medio y los hombres se colocaron en las orillas, fue entonces que Juan, se quedó viendo fijamente hacía el punto en cuestión, detenidamente, para de pronto lanzar un grito de horror profundo, que les hizo a todos levantar de un salto con las instrucciones precisas y claras –¡Corran!-, iban de prisa hacia el auto mientras tras de ellos, el hombre vestido de negro se desplazaba con gran velocidad, saliendo de las penumbras, dejando ver lo que las chicas habían descrito.
Una figura delgada, vestida completamente de negro, su piel pálida, como la de un muerto, que les dio alcance como si sus pasos fueran gigantescos, a pesar de que su cuerpo no se movía al darlos, paso en medio de la fogata sin quemarse, y sin esparcirla, y en el momento en que estaban montados en el auto, simplemente lo atravesó, tornándose en una visión transparente, que solo desapareció ante sus ojos, Sin saber, que o quien era, se reporta esta aparición en muchos lugares, no se sabe que haya causado un daño más allá del susto fuerte o un estado de pánico. Dando origen a la “Leyenda del Hombre de Negro”, que observa desde las sombras, siendo visto por las personas una a la vez, no todos en grupo, saliendo de las penumbras para correrlos del lugar.

jueves, 3 de agosto de 2017

Cuentos de Terror "Manchas de Humedad" L.C.D


Manchas de humedad
de: Cuentos Sombríos
L.C.D

Recuerdo que cuando era niña solía quedarme los fines de semana en la casa de mi abuela, me dormía mirando las manchas de humedad en la esquina de la pared, cada fin de semana estas parecían cambiar de forma y tamaño, a veces se asemejaban a las figuras del test de Rorschach,  la mayoría de las habitaciones tenían aquellas manchas deformes, ambiguas, despertaban mi imaginación, a veces mientras se cerraban los parpados me parecía que se movían. La vieja casona había pertenecido a varias generaciones de mi familia, ahora vivíamos en ella mi esposo y yo, mi madre al fallecer me la heredó, ella jamás quiso venderla ni alquilarla, desde que mi abuela había fallecido a que permanecía cerrada, era hora de remodelarla y formar una familia, siempre anhelé tener tres hijos y ya quería verlos correr por la casa.
 Con mi esposo, queríamos restaurarla y convertirla en la casa que les heredaríamos a nuestros futuros hijos, la idea era alquilar algunos cuartos para así poder llevar a cabo más rápido los arreglos todos debían hacerse con urgencia, llevábamos dos meses casados cuando decidimos mudarnos para dejar de pagar un alquiler y comenzar con las reformas, había mucho trabajo que hacer, las filtraciones estaban arruinando las paredes y techos, nos quedamos en la habitación principal que era la más confortable, aunque tenía algunas manchas de humedad, pero al menos una sola cuba contenía las goteras cerca de la puerta, la habitación más grande, la que estaba en mejores condiciones, aquel cuarto era amplio con el piso de mármol, el techo alto y dos hermosos ventanales estilo gótico, aún estaba el ropero lleno con la ropa de mi querida abuela, incluso, todavía podía sentirse su perfume a pesar de los años, recuerdo que tomé una de sus camisas favoritas para abrazarla y así recordarla.
La tercera noche me despertaron ruidos extraños, la cuarta noche que llevamos allí viviendo, me dormí observando las manchas de humedad, mis ojos se posaron en una precisamente la que teníamos junto a la cama, por la madrugada me  despertó un extraño sonido, como si alguna rata estuviera mordiendo madera o algo similar, cuando abrí mis ojos lo primero que hice fue observar la hora, eran las dos de la madrugada, entonces encendí el velador y pude ver como algo se movió por la pared con extrema rapidez, el movimiento fue como si una lagartija corriera a esconderse, fue muy cerca de la mancha de humedad, esto me asusto, pensé en que seguramente había una plaga de esos asqueroso bichos en la casa, ya que llevaba mucho tiempo deshabitada, sacudí a Mateo para que se despertara, pero él tenía un sueño profundo, le grité hasta que se despertó, se levantó de la cama y encendió la luz,
-         ¿Qué sucede Emilia? Son las dos de la madrugada, necesito dormir.- Me dijo
-         Creo que en la casa hay una plaga, lagartijas o cucarachas o alguno de esos bichos que se arrastran por las paredes, sentí unos ruidos y ardor en el dedo del pie, me desperté y pude ver algo ocultarse arrastrándose por la pared.- Le dije
Mateo revisó toda la alcoba, hasta bajo los cuadros al suelo para ver si había algo escondido detrás, las cucarachas, arañas y lagartijas suelen esconderse al ver la luz, pero nada no había nada solo manchas de humedad.
Nos dispusimos a seguir durmiendo, era una noche calurosa, entonces apoye mi  rostro sobre su espalda y logre dormirme, con algo de temor pero me dormí al fin. A las tres de la mañana algo volvió a perturbarme el sueño, esta vez fue como si un perro o gato corriera por la cama, entonces me  incorporé con rapidez, la luz de la luna llena daba esa blanquecina y pálida luz en la oscuridad de la habitación,  pude ver como unas extrañas criaturas se arrastraron por la pared, encendí con rapidez el velador y logre ver, era un animal extraño, su piel era parecida a las víboras pero el color fue lo que más paradójico me resultó, era como si estuvieran dibujadas, parecían manchas de humedad sobre su lomo, tenía unas garras muy arqueadas que se notaban puntiagudas y filosas, cuando me miró gritó como para advertirme que no me acercara y pude ver sus colmillos, sus ojos eran grandes y amarillos, se arrastraba como las lagartijas, esas que andan en las paredes, con sus cuatro patas,¡Se arrastraba! Pero tenían más de cuatro patas, su tamaño era como el de un gato pero su cuerpo era aplastado, lo que más me aterró de este bicho fue que abrió unas alas y voló sobre mí para posarse en otra de las paredes, se escondió en las mancha de humedad, desapareció al posarse en ella, entonces comencé a gritar llamando a Mateo, quien del susto dio un salto en la cama, le explique lo sucedido pero no me creyó, me dijo que era imposible que no existía tal animal, que seguramente fue un mal sueño, una pesadilla, se molesto conmigo y siguió durmiendo.
Yo no quería apagar la luz, pero cerca de las cuatro de la madrugada los parpados se me cerraron solos, el cansancio venció mi estado de miedo, el velador cayó al piso, creo que aquel animal pretendía dejarme en la oscuridad, seguramente su intención era alimentarse de mi terror, entonces pensé en quedarme muy quieta, fingir estar dormida, para ver lo que estas criaturas pretendían, pude verlas salir de las manchas de humedad, el pánico se apoderó de mí, casi no lograba respirar, de cada mancha de humedad salieron dos de estos engendros, tenía en mis paredes un total de catorce de monstruos rastreros, eran rápidos, muy veloces al moverse, podía escucharse algunas cosas caerse por la casa seguramente, había más de estos engendros del demonio y estaban lanzando con sus colas los cuadros al moverse, ¿Acaso la casa estaba llena de esos horribles animales?,  podían verse sus cuatro ojos brillar en la oscuridad, la luz de la luna provocaba que se vieran las sombras de estos rastreros, entonces uno voló desde la pared y se subió a la cama, me arme de valor y espere, producía un sonido perturbador cuando sacudía sus alas, note que aquel animal se subía al cuerpo de mi esposo, grité con todas mis fuerzas y las criaturas volaron todas juntas para ocultarse. Mateo no me creyó lo que había visto, entonces discutimos porque él solo quería dormir y yo quería irme de la casa, alejarme lo más que pudiera de esos monstruos, Mateo siguió durmiendo, entonces fui a la cocina para buscar algo con que defenderme en el dado caso que estos bichos quisieran asesinarnos o comernos vivos, estaba aterrada, ¿qué eran esas extrañas criaturas?, porque estaban en mi casa, recordé entonces que mi abuela murió de un infarto mientras dormía y que estaba ella intentando remodelar la casa, seguramente había despertado a media noche y uno de esos engendros la sorprendió y su corazón se detuvo por el terror que abra sentido, sentí odio porque ella había sobrevivido a un cáncer terrible y pensar que la mató del susto uno de esos horribles monstruos me provoco ira, revise los cuartos de la casa y la mayoría de los cuadros y objetos de decoración estaban en el suelo, todas las habitaciones tenían manchas de humedad, me quede unos instantes en la oscuridad y descubrí que en todos ellos vivían esas extrañas criaturas, ingresé al baño para comprobar si allí también había alguno de esos bichos ¡Horror! una de estas criaturas estaba posada en la tina y otra en el inodoro, intente golpearlas con la escoba pero ellas eran rápidas y lanzaban chillidos agudos.
Cuando regrese a mi alcoba después de unos varios minutos, no pude  creer lo que veía, me quedé tiesa, de pie bajo el umbral de la puerta observando, mis ojos rellenaron de lagrimas ¡Dios mío! Mateo tenía dos de estos monstruos arriba de su cuerpo, entonces enloquecí, esas criaturas demoníacas estaban intentando asesinar a mi esposo, salte sobre él para defender su integridad física, gritando como una maniática y comencé a dar puñaladas a esos bichos asquerosos, no me contuve y no dejé ni un instante de clavar el cuchillo hasta verlos quietos, la sangre de estos animales era fría y oscura me salpicaba el rostro, yo me reí al verlas quietas, pero advertí luego que una de la puñaladas se introdujo en la garganta de mi esposo, la sangre salía a borbotones de su cuello, murió ahogado en su propia sangre, asesiné sin querer a mi amado esposo, mientras gritaba y lloraba por este hecho, las criaturas apuñaladas se movieron lentamente y se arrastraron hasta las manchas de humedad donde desaparecieron.
Ahora estoy internada, encerrada en un hospital psiquiátrico, nunca creyeron mi historia, me tomaron por loca, debo cumplir mi condena, yo amaba a mi esposo,¡Lo juro! con el tiempo otra reclusa me dijo que ella conocía a esas criaturas, que son veneradas desde la antigüedad por tener la capacidad de sanar enfermedades mientras dormimos, ellas buscan la manera de alimentarse de las enfermedades del durmiente y solo salen de las manchas de humedad cuando alguna persona esta en peligro, ellas habían curado a mi abuela del cáncer, ellas sabían que asesinaría a mi esposo y trataron de salvarlo, solo intentaron protegerlo de mí, al menos me confortaba saber que aquí esos extraños y venerados animales no podrían molestarme, pero me equivoqué, en esta oscura celda, junto a la cama hay dos manchas de humedad y las criaturas salieron ayer en la noche quizás para proteger a mi compañera de cuarto,  pero logré conseguir algo con lo cual defenderme, sé que esta noche mientras todos duermen aquellas criaturas del demonio saldrán de las manchas de humedad.



viernes, 14 de julio de 2017

Las leyendas urbanas que inspiraron películas de terror


El hombre del garfio "The Hook"
Esta historia se hizo conocida a mediados de 1950, en los Estados Unidos.
Un adolescente estacionó su automóvil en un sendero oscuro y solitario para conseguir más intimidad con su novia, un lugar llamado "sendero del amor". Luego de sintonizar música en la radio, los adolescentes comenzaron a besarse. Minutos más tarde, la transmisión se cortó abruptamente y la voz de un preocupado locutor advirtió a la población acerca de un peligroso asesino suelto con un garfio en lugar de su mano derecha. En ese momento, la chica le pidió a su novio que la llevara inmediatamente a su casa, El muchacho, trabó todas las puertas asegurando a su chica que estarían a salvo y trató de besarla de nuevo, ella se puso frenética y lo rechazó, insistiendo en que debían salir rápido de allí. De mala gana, el chico arranco bruscamente el coche y lo puso en marcha haciendo rechinar las ruedas.
Cuando llegaron a la residencia, ella salió disparada hacia la entrada, y justo antes de cerrar la puerta comenzó a gritar al escuchar esos gritos, su novio giró la cabeza para ver lo que sucedía y encontró un garfio cubierto de sangre colgado del picaporte.

La mujer del armario

¿Alguna vez tuviste la sensación de que alguien se escondía en tu armario mientras dormías? ¿Qué pasaría si te enteraras de que realmente sucedió algo así en Japón? En marzo de 2014, un hombre decidió instalar cámaras de seguridad en su casa porque siempre le faltaba comida y, además, escuchaba ruidos extraños cuando se acostaba a descansar. A la mañana siguiente casi muere del susto cuando, al mirar la grabación, descubrió que alguien salía de su armario y se ponía junto a él para corroborar que estuviera dormido. El hombre llamó inmediatamente a la Policía porque pensaba que se trataba de un ladrón. Los oficiales comenzaron a registrar la propiedad y encontraron a una mujer de 58 años oculta dentro del armario. Según el informe oficial, se trataba de una indigente que comía y se bañaba en el lugar mientras el dueño de la casa descansaba, o cuando no estaba en su domicilio.
El pasajero que se desvanece

El pasajero que se desvanece, es una leyenda urbana sobre un joven que iba camino a un baile, conduciendo por una carretera solitaria. De repente vio a una joven al lado de la carretera. Este le preguntó si necesitaba ayuda, si necesitaba que la llevara a casa, ella acepto, dio la dirección y subió en el auto 
A medida que se acercaban el muchacho notaba como su pasajera parecía estar incomoda y se daba calor abrazándose así misma. Cuando llegaron el muchacho bajo del auto y le dijo que esperara allí, y que el tocaría la puerta. Una mujer de edad atendió. Ella dijo que la niña era su hija, pero que había muerto hacia 12 años en un accidente de autos en la misma esquina, señaló a un cementerio en el camino y le pidió, algo molesta que se marchara, el muchacho regresó aturdido al auto para encontrar el asiento vacío con el cinturón de seguridad aun abrochado. Sumido en locura y confusión salio a toda velocidad de esa ciudad. 

Llamadas desde el “más allá”


En muchas películas de terror los protagonistas reciben llamadas telefónicas de alguien fallecido. Para asombro de muchos, esto realmente ocurrió en septiembre del 2008. Veinticinco personas perdieron la vida en un accidente de tren ocasionado en la ciudad de San Francisco. El teléfono de una de las víctimas realizó treinta y cinco llamadas varias horas después de que se declarara su muerte. Los médicos forenses informaron que Charles Peck falleció en el acto. Sin embargo, nadie pudo explicar las comunicaciones efectuadas desde su celular, ya que el aparato nunca fue encontrado. Lo más curioso de la historia es que el teléfono de Peck llamó a varios miembros cercanos de la familia, y siempre que alguno contestaba se escuchaban sonidos extraños e ininteligibles desde el otro lado.


 El asesino del asiento Trasero “ The Back seat Killer”




Una noche, una mujer salió de copas con sus amigas. Salió de la barra bastante tarde en la noche, entró en el coche y comenzó a conducir por la carretera desierta camino a casa. Después de algunos kilómetros, se dio cuenta que el auto tenia poca gasolina y se detuvo en una estación cercana.  Al entablar conversación con el empleado se asustó por el extraño comportamiento del mismo, quien trataba de convencerla de dejar el coche y seguirlo hasta su oficina. Ella se negó y se marchó tan rápido como pudo. 

Mientras conducía, al mirar a su espejo retrovisor se dio cuenta de que un auto, con las luces altas se acercaba rápidamente. A medida que el coche se detuvo detrás de ella, peligrosamente cerca de su baúl las luces la cegaron.  Ahora si se estaba poniendo nerviosa. El coche detrás de ella apagaba las luces y las encendía simultáneamente y el conductor parecía estar gritando y haciendo señas con las manos. 

A través de cada semáforo y curva, el conductor del auto misterioso la siguió hasta que llegó a casa y se detuvo en la entrada. Aterrorizada, corrió desesperadamente a su casa y llamó a la policía. Mientras corría desde el coche, El conductor del vehículo la perseguía gritándole, "¡Cierra la puerta y llama a la policía!" 

Cuando la policía llegó la horrible verdad finalmente fue revelada. El hombre en el coche había estado tratando de salvarla. Cuando se detuvo detrás de la joven y sus faros iluminaron el coche, vio la silueta de un hombre con un hacha elevándose desde el asiento trasero, por lo que encendió sus luces altas para advertirle.  La policía detuvo al asesino del asiento trasero que resultó ser un enfermo mental fugado. Esa fue una noche terrible y ella supo entonces que salvo su vida milagrosamente. 

Suerte que no encendiste la luz




Se cuenta la historia de una joven universitaria que acudió de madrugada a su habitación para llevarse algunas de sus cosas antes de volver a marcharse y pasar la noche junto a su novio. Ella entró pero no encendió la luz ya que su compañera estaba durmiendo. Anduvo varios minutos por el cuarto a oscuras buscando algo de ropa y algunos libros, finalmente salió. 

Al día siguiente de regresó se encontró a la policía. Le preguntaron si ella vivía allí y contestó que sí, le dejaron pasar y se encuentra en la pared escrita con sangre estas palabras "Suerte que no encendiste la luz". Su compañera había sido asesinada la noche anterior estando ella en la habitación. 

Esta historia cuenta con muchas variantes y se conoce desde hace más de 40 años en EE.UU. El tema es repetitivo y recurrente en colegios y universidades y pretende alertar a los adolescentes de ciertos peligros.

sábado, 8 de julio de 2017

Zombie Road “Leyenda”


Lawler Ford Road, es un camino que data desde el año 1860, son casi dos millas de longitud a través de un valle de robles y colinas, estaubicado en Missouri, Saint. Louis, hoy es más conocido como el camino de “Zombie Road”.
Algunos dicen que es llamado así porque los trabajadores del ferrocarril que murieron ahí, se levantan de sus tumbas para deambular por el lugar, Otros afirman que se debe, a un paciente de una vieja institución mental del área, apodado “Zombie”, quien murió en el camino, cuando escapó del hospital y solo encontraron un rastro de sangre al lado del camino. Otra teoría data del los años 70,  cuando los alucinógenos y películas de zombies eran populares, los chicos pudieron haberlo nombrado así como código para identificar su punto de reunión.
Cuentan que desde 1800 las vías tomaron muchas vidas, y los residentes locales han sido llamados para buscar los pedazos de las víctimas en los bordes del camino. Durante la época de la prohibición, los gánster usaron el río para arrojar cadáveres, y a través de los años, muchas personas han dejado su último aliento en estas aguas. Se conoce la historia de una bruja que vivía a las orillas del río y asesinaba a los niños.
Después a través de los años, este lugar acumuló una gran cantidad de muertes, entre asuntos de drogas, suicidios y asesinatos. En este lugar se pueden observar figuras de sombras humanas, que corren a través del camino, detienen a las personas y después desaparecen entre los árboles. Durante la noche se escuchan voces, y un ente invisible toca a la gente. Hay manifestaciones etéreas oscuras, y del tipo elementales, algunos otros han podido presenciar apariciones de cuerpos completos, luces flotantes en medio del bosque y formas vaporosas.
En March de 2005, Halstead, investigador Paranormal, sacó una fotografía a las misteriosas figuras de sombra.
El Zombie Road ha sido refugio para aquellos que practican el ocultismo y nadie puede saber a ciencia cierta que puertas hacía el  más allá se hayan abiertas. Actualmente, mucha gente visita el lugar tratando de encontrarse con estos espíritus, así que la policía colgó carteles de “Prohibido el paso”.