sábado, 9 de marzo de 2019

Tiempo Muerto. Terror y misterio. Lee gratis el capitulo 1. L.C.D



Tiempo Muerto
Tomo 2 de: Mortuss tempus
Una novela corta de terror y misterio

1

¿Dónde está Tomas Arbe?


29 de Marzo del 2003


  
 ¿Dónde está Tomás Arbe? Es la pregunta que aún hoy después de cinco años nos seguimos preguntando los ciudadanos de Santa María, Buenos Aires.
 Mi nombre es Amelia Olivera, como todos saben, en mi columna suelo escribir sobre moda y viajes, pero hoy hablaremos de este misterioso caso, que tuvo en vilo a toda la ciudad, en unos pocos días será el aniversario número seis de la desaparición del profesor Tomas Arbe. Repasemos un poco los acontecimientos, Damián Dumont amigo de Tomás, denunció su desaparición la mañana del Jueves 3 de abril del año 1997, dijo que cerca de las 3 y 10 de la madrugada, Tomás lo llamó por teléfono, al parecer había marcado la tecla “Redial” sin darse cuenta, lo que escuchó Damián del otro lado fue aterrador para él, se escuchaban gritos atroces, voces lejanas y ronquidos profundos que no parecían de este mundo, luego unos segundos de silencio y una voz desconocida dijo “No hay salida” el llamado se cortó.  Por la mañana, cerca de las 8 am, preocupado fue hasta su casa pero no lo encontró, al parecer se había esfumado, en su casa no había indicios de lucha,  nada fuera de lugar que alertara a sus allegados o la policía, había un orden riguroso en cada habitación, él solía ser muy ordenado, toda la casa estaba limpia, sus vecinos dijeron verlo como de costumbre ingresando a su casa cerca de las siete de la tarde, hora en la que regresaba del trabajo, nadie había escuchado gritos durante la noche, ni habían visto nada extraño en ningún momento, nadie sabía dónde estaba Tomás Arbe, toda su ropa estaba en su exacto lugar, no había señales de que se hubiera ido de viaje, nada indicaba que Tomás siquiera hubiera salido de su casa ya que sus botas estaban junto a la puerta, tenía la costumbre de andar descalzo por la casa, no faltaba tampoco su par de zapatos y las zapatillas deportivas estaban bajo la cama, incluso las llaves de su viejo Fiat estaban sobre la mesa del living junto a su billetera. ¿Dónde estaba entonces Tomas Arbe? Era la pregunta que se hacían todos los que seguían su caso por las noticias.  
No se presentó al trabajo la mañana siguiente, ni visitó nunca más a su madre en el Hospital de salud mental “Leonardo Meyer” donde se encontraba internada. A Tomás le gustaba llegar del trabajo y encerrarse hasta el otro día, no salía de noche, ni concurría a fiestas, no tenía novia, ni parientes, sólo su madre enferma, nos cuenta Damián Dumont. ¿Qué sucedió aquella tranquila noche en casa de Tomás Arbe? Si ha muerto entonces ¿dónde estaba su cuerpo? Cientos de preguntas rondaban por las mentes de quienes conocían su caso, Tomás Arbe con el correr de los años se convirtió en un caso más sin resolver por parte de la policía y en uno de los misterios más grandes de su ciudad natal, recordemos que un año antes de su desaparición su esposa Eloísa Arbe, fue la última víctima del asesino del bosque, un asesino serial que vine aterrorizando a la ciudad de Santa María desde hace ya treinta años, aunque la policía dice que se trata de un imitador de dicho asesino, e informan que el caso de la desaparición de Tomas Arbe no está ligado con los homicidios del sendero del bosque.
¿Cómo era Tomás Arbe?  Un pregunta que nos llega desde la página oficial de la revista. Era un hombre de veintisiete años cuando desapareció, de estatura alta, delgado y de cabello claro, su piel era pálida y sus ojos color café, siempre tenía una buena apariencia. Era profesor de ciencias naturales en la escuela pública, su vida era rutinaria y normal como la de cualquiera, así era este buen hombre que un día se esfumó sin dejar rastro.  Seguramente al igual que todos, quieres saber, ¿qué paso con Tomás Arbe? ¿Fue asesinado? ¿Secuestrado?
Por supuesto comenzaron a correr diferentes historias sobre lo que pudo haber sucedido con Tomás Arbe, preguntamos a las personas de la ciudad y muchos creen que fueron los alienígenas los que se llevaron a Tomas, para otros fue secuestrado por traficantes de órganos, para otros quizás Tomás viajó en el tiempo, o quedó detenido en la “hora de las almas en pena”, que es según los especialistas en el campo de lo paranormal, el instante entre la noche y el amanecer, no es de día, no es de noche, algunos creen que quizás Tomas estaba jugando juegos paranormales, como el famoso juego de la copa, o el juego del hombre de medianoche, estas teorías son las que más se repiten entre los habitantes.  
 Estoy investigando y hurgando en la vida de mi ex profesor, la primera pregunta que se me vino a la mente fue: ¿Qué estaba haciendo Tomás antes de desaparecer? Mi curiosidad fue saber si su día tuvo algo diferente, según sus compañeros de trabajo se lo había notado algo distraído, pero no hizo nada fuera de lo habitual, según  Damián Dumont, pudo notarlo de buen ánimo, él insiste que no era habitual en Tomás jugar juegos paranormales y pide a los habitantes que no desvíen las investigaciones con declaraciones falsas o especulaciones, pide que colaboren en la búsqueda de Tomas.  Por supuesto tuve el agrado de entrevistar a Damián Dumont, mis preguntas fueron  simples.
 Amelia Olivera:
¿Qué piensas que le sucedió con Tomás Arbe?
 Damián Dumont:
Ya  han pasado casi seis años de la desaparición de Tomas, nunca apareció ningún indicio de que haya sido asesinado o secuestrado, jamás encontraron su cuerpo, se dejó de investigar hace un tiempo,  he intentado todo lo que estuvo a mi alcance para descubrir la verdad, quizás Tomás fue realmente abducido por alienígenas, quizás realmente existe el juego “la hora muerta” del que habla últimamente la gente, esa pequeña grieta entre ambos mundos, ese portal por donde se puede entrar a otra dimensión o pasar al reino de los muertos, quizás simplemente perdió la razón o la memoria y salió de su casa y está perdido en alguna ciudad, pero lo que yo creo conociéndolo a Tomás de toda la vida, después de muchos años de reflexión llegué a la conclusión de que mi amigo quizás viajó en el tiempo, él siempre hablaba de los viajes en el tiempo, todos lo que conocen a Tomas Arbe saben que era un loco lindo que le gustaba debatir y que en su adolescencia era parte de un grupo de jóvenes que investigaban sucesos paranormales,  esas teoría paranormales me resultan una burla, por supuesto estoy usando el sarcasmo, será siempre un misterio  si la policía sigue sin investigar, queremos que se reabra su caso, queremos saber, ¿dónde está Tomas Arbe? Sólo pido a las autoridades que me den una respuesta y que reabran el caso.  Leyó Amelia.

   ¿Qué te pareció la nota? ¡Logré que fuera portada! Preguntó Amelia sentada en el sillón junto a su prometido.
   Me gusto, esperemos que al menos logremos con esto reabrir el caso de Tomás, últimamente me ronda bastante en la cabeza, aunque pasen 20 años voy a seguir insistiéndole a la policía que investigue. Respondió  Damián mirándola a los ojos. Ella lo besó en los labios.
   Estas sensible porque van a  cumplirse seis años. Dijo Amelia acariciando el largo cabello de su prometido. — Ya empapelamos prácticamente la ciudad otra vez con el anuncio de la búsqueda de Tomás, quizás alguien llame, a lo mejor al fin alguien  rompa el silencio.
   Sí. Puede ser. Exclamó con tristeza Damián. —Pero la verdad estoy tan cansado de tener esperanza y ver que siguen pasando los años sin saber nada, fui personalmente a cada clínica psiquiátrica, a cada hospital y nada no está en ningún lugar, Tomás desapareció, como si se hubiera hecho polvo. —
   Necesitas relajarte mi amor, hagamos algo, deja todas esas carpetas y papeles por hoy…—Dijo Amelia levantándole el ánimo. —Vamos a pedir pizza y nos lanzamos al sillón a ver una peli ¿Qué te parece?
   Está bien. — Exclamó Damián.
    Voy por el teléfono ya vuelvo —Dijo Amelia y lo besó otra vez.
Cuando su novia atravesó la puerta que llevaba a la cocina,  Damián se encendió un cigarrillo, agarró la revista del sillón y observó  la fotografía de Tomás Arbe en la portada.
   ¿Dónde estás? — Se preguntó en un tono melancólico de voz, mirándolo. Un leve golpe en el vidrio de la ventana le hizo girar la cabeza, instintivamente dirigió su mirada hacia dónde provenía el sonido, se levantó del sillón y caminó con lentitud hasta ahí. Vivían en el primer piso del edificio, le pareció ver a alguien pasar entre los árboles.
   ¿Pasó algo? —Preguntó Amelia.
   ¡Nada! ¿Ya pediste la pizza? — Le preguntó sonriendo y regresó al sillón.


Damián Dumont habla de la Hora Muerta con su novia.

 

30 de marzo de 2003. Cinco años después de la desaparición de Tomás Arbe.



  Damián servía dos tazas con café, su novia lo miraba de reojo, llevaban más de media hora sin hablar, acomodó su largo cabello negro detrás de las orejas, Amelia comenzó a hablar para romper aquel incomodo silencio, él parecía distraído,  al parecer su prometido no la escuchó en lo más mínimo.
 ¿Me escuchaste? Te decía que me aumentaron el sueldo… Que me acosté con mi jefe y que me gusto bastante. Dijo Amelia en un tono de voz alto y sonriendo.
 Qué bien mi amor, ¡te felicito! Respondió Damián echando dos cucharadas de azúcar en las tazas.
 ¿Qué te pasa hoy? Te ves distraído no escuchaste nada de lo que te decía. Le preguntó Amelia. Se levantó de la silla caminando con sexualidad, era una chica atractiva por naturaleza, alta y delgada, lo miró a los ojos, pasó su dedo índice por el dulce de leche con el que Damián estaba untando unas finas tostadas, ella se llevó el dedo a su boca, él observó sus gruesos labios y la besó.
 Ya pasaron tantos años y… No se sabe absolutamente nada de Tomás, tengo algo que me ronda en la cabeza hace días, es un pensamiento que no quiere esfumarse de mi cabeza... Más allá de lo que me ronda ayer en la noche soñé con Tomás. Dijo  Damián sentándose.
  ¡Otra vez! Tomás era un tipo muy bueno, a mí también me afectó su desaparición, cuando cursaba el último año de la secundaria  fue el profesor más maravilloso que tuve, recuerdo que cuando murió mi padre, me brindó sus consejos, todos queríamos mucho a Tomás, pero lamentablemente la vida sigue… En el barrio corre el rumor que fue abducido por alienígenas, eso es una pavada, pero sinceramente a veces uno no sabe que pensar de lo que pasó con Tomás, es terrible mi amor, yo lo sé, pero no podemos hacer nada, sólo te estás torturando la mente. Dijo Amelia dando un sorbo al café.
 Lo sé, en el almacén escuché eso de los alienígenas, me pareció estúpido, ridículo diría, después de casi seis años me sigo haciendo las mismas preguntas una y otra vez, creo que Tomás todavía está entre nosotros, me refiero a que está vivo… Escúchame bien…La investigación reveló que nadie recordaba esa noche haberlo visto, lo único que faltaba en su casa era su acolchado azul, esto me lleva a pensar que quizás alguien pudo asesinarlo usar esa frazada para cubrirlo y sacarlo de la casa, pero nadie salió ni entró en la casa, y aún más extraño, las imágenes de las cámaras de seguridad de la esquina muestran a Tomás ingresando a su casa a las 7 pm, y no sale más de la casa, ni tampoco entra nadie. No hubo evidencias de un crimen o ajuste de cuentas por algún motivo, no le debía dinero a nadie, era un tipo tranquilo, los investigadores determinaron que se trató de otra desaparición inquietante sin resolver, al parecer la tierra se la tragó… Y así pienso y pienso y no llegó a nada. — Dijo preocupado Damián.
Yo analicé contigo cada movimiento de Tomás, seguimos rebuscando y hurgando cada año en todo lo que tenemos, intentando encontrar algo nuevo y nada. —Dijo Amelia acariciándole el cabello a su novio.
Debido a la gran cantidad de casos registrados en todo el mundo sobre desapariciones misteriosas, surgen diversas teorías para explicar este fenómeno, que van desde la científica hasta las más extrañas, algunos sugieren que detrás de todas estas desapariciones  hay algo fuera de este mundo, portales dimensionales espontáneosel tiempo perdido o muerto. Aquellos que creen en la teoría cósmica señalan que las pocas personas que desaparecen de forma espontánea aparecen con lo que se considera signos clásicos de una abducción extraterrestre, como la de estar desorientados, la pérdida de memoria, y el tiempo perdido en sus recuerdos… Por supuesto, también hay una larga lista de razones por las cuales alguien podría elegir desaparecer voluntariamente, como para escapar de los problemas, empezar de nuevo,  otra manera de alejarse de su vida cotidiana, pero en la mayoría de estos casos, el individuo tarde o temprano es localizado, Tomás no se hubiera ido de manera tan espontanea, lo conozco muy bien, él no se fue de la ciudad.
— ¿Crees que podría ser algo fuera de este mundo la desaparición de Tomás? Eso lo hablamos varias veces también, pero nos resultó absurdo. — Dijo Amelia comiendo una tostada.
¿Alguna vez te despertaste sin causa en  la madrugada con una sensación de que alguien te está observando y te das cuenta que son las 03:00 am? Es algo curioso y extraño, sobre todo si al día siguiente vuelves a abrir los ojos justo en esa misma hora, es un fenómeno común que muchas personas experimentaron alguna vez en su vida, estuve leyendo del tema.Dijo Damián.
 Nunca me paso eso de despertarme a esa hora, ¿Crees que Tomás despertó a esa hora y quizás le paso algo fuera de este mundo? ¿De verdad crees algo de esa índole?  — Preguntó Amelia.
 — Van a cumplirse en pocos días seis años, ¿por qué no pensar en algo sobrenatural en la desaparición de Tomás? Existen muchos testimonios en todo el mundo de personas que experimentaron sucesos paranormales a las 3:33 de la madrugada, había una señora que dijo haber cruzado a otra realidad, donde se vio ella misma siendo velada, según ella su hija la salvo de quedar ahí varada del otro lado, un hombre dijo que despertó a las 3:33 am y que en su habitación la puerta del baño lo llevó a un túnel, según dijo no se atrevió a cruzarlo porque escuchaba la voz de su difunto padre llamarlo, a esta hora se la llamada Hora del Muerto o también La Hora Muerta… Suele decirse que en esa hora de la madrugada es cuando más fenómenos paranormales se experimentan, instantes en que se producen sensaciones extrañas e incluso visiones fantasmales, otros creen que es una hora en la que se puede pasar a otras dimensiones o hacer viajes astrales… Muchas personas afirman sentir presencias extrañas mientras duermen, acompañadas de sentimientos como el miedo y la tristeza, además de que muchos de ellos también afirman que a esta hora es cuando sufren el fenómeno llamado parálisis del sueño. Dijo Damián.
 ¿Crees que Tomás puede haber pasado un umbral o portal a otro mundo? Preguntó Amelia.
No sé, podría ser… Este horario dentro del campo de lo inexplicable es famoso, los católicos aportaron una explicación religiosa, dicen que  Jesucristo murió a las 15:00 horas, siendo las 03:00 am la hora opuesta. Por lo tanto, este horario es una especie de portal para que surja todo aquello que es inquietante y maligno, todo lo que intenta desafiar a la Santísima Trinidad, a veces los demonios se visten de santos, quizás algo cruzó Tomás lo vio y se lo llevaron en cuerpo y alma, no sé, quizás estoy volviéndome loco, pero los amantes de lo paranormal ofrecen una visión un tanto inquietante, explican que las 03:33 es el momento en que se pliega el velo de lo sobrenatural en su verdadera esencia, para unir el mundo de los vivos y el de las personas que habitan en el más allá, un breve instante en que puede darse la comunicación con seres fallecidos, ellos pueden darnos una oportunidad de saldar errores…Dijo Damián.
 Pero quizás hay alguna explicación lógica del por qué hay personas que se despiertan a esa hora, no me imagino que todo esto pueda ser real.Dijo Amelia.
  Sí por supuesto, todo hecho paranormal tiene una explicación científica, según algunas investigaciones, es habitual que sucedan más muertes entre las 03:00 am y las 06:00 a.m. Porque en este tramo horario es cuando el sistema inmunitario de nuestro cuerpo está más vulnerable, por eso suelen fallecer personas muy enfermas o enfermos terminales… Los médicos y psiquiatras argumentan que uno se  despierta con más frecuencia a esta hora asaltado por la ansiedad y el miedo, debido al efecto del estrés y también a un aspecto evolutivo que el ser humano sigue experimentando, se trata del miedo a la noche, el miedo a lo inesperado, un miedo colectivo a la oscuridad, que ocasiona que nuestros sentidos se agudicen a una sensación de alerta que provoca que nos despertemos de golpe, como alarmados, como si algo ocurriera, llenos de terror, nuestra especie era más vulnerable durante la noche que en las horas del día, somos propensos a una mayor sensación de miedo durante el trascurso de la noche. El miedo a la oscuridad se sigue heredando de generación en generación. — Dijo Damián y acomodó sus gafas nervioso, rascó levemente su barba crecida.
  ¿Y por qué las 3:33 específicamente? Preguntó Amelia.
 Hay científicos que afirman que se trata de una coincidencia, desencadenada precisamente, por la idea de que en esta hora específicamente suceden las cosas extrañas o demoniacas. El subconsciente, influenciado por las variables físicas descritas anteriormente y por la persistencia del sueño profundo en este momento de la noche, tendería a despertarse en los momentos en los que, de alguna manera, fuimos programados para hacerlo. Sé que no crees en eventos paranormales, cualquiera que sea la explicación correcta, definitivamente en este tramo horario ocurren sucesos curiosos que desconcertaron incluso a científicos, escépticos, amantes de lo paranormal y psicólogos también.Dijo Damián.
 ¿Alguna vez te despertaste a esa hora? Preguntó Amelia.
  ¡Sí!.. Aunque sé que no me creerás te lo diré, la madrugada en la que Tomás desapareció, estudiaba para el parcial y me quedé dormido, mi cara estaba sobre los apuntes y libros, el teléfono me despertó, cuando atendí del otro lado se escuchaban sonidos extraños, como eléctricos y a la vez de ultratumba, y muy entremezclado se escucharon los gritos de una mujer, una respiración ronca que no parecía humana, el llamado se cortó, me asusté mucho, entonces estuve durante un tiempo llamando a la casa de Tomás pero nada no pude contactarme con él, fui a su casa cerca de las ocho, pero no estaba, pensé en que quizás lo habían secuestrado o algo similar e hice la denuncia ante la policía… Ayer me dormí cerca de las once de la noche pensando en que habría pasado con mi amigo, a las 3 am, me despertó un ruido, como si un vidrio se hubiera roto, seguido de esto me pareció escuchar la voz de Tomás pidiendo ayuda, aún no sé si se trató de un ensueño, me levanté de la cama y el pasillo del departamento era más largo, había un olor a humedad intenso, regresé a la cama, fue demasiado real. Dijo Damián.
 ¿Nunca pensaste en ir a una bruja o alguien que conozca del tema paranormal? Preguntó Amelia.
  Sí, Tomás conoció a una señora que también estaba internada en el hospital de salud mental al igual que su madre, que juraba haber viajado en el tiempo. Estuve en la casa de Tomás  hace unos días, tomé fotos otra vez y sé que él sigue ahí, lo siento, siento su presencia, como si nunca hubiera desaparecido, encontré sus apuntes, ¿podes crees que la policía no revisó lo suficiente como para llevarse sus diarios y anotaciones? Hacía un tiempo que Tomás intentaba hacer un viaje en el tiempo, yo pensé que bromeaba con eso, pero no, tenía libros de metafísica, psicología, ciencia, la noche que desapareció leía un libro de un psicomentalista escrito por un autor anónimo en 1940, quizás Tomás uso la hora muerta para intentar viajar a otra dimensión, te juro mi amor que la cabeza me explota de tanto pensar, necesito tu ayuda, en cuatro noches van a ser seis años de su desaparición ¿Me ayudas? Preguntó Damián.
 — ¡Claro! Voy ayudarte, voy a investigar el tema de lo paranormal, lo prometo… Por supuesto que debes ir a ver a la mujer que dice haber viajado en el tiempo, ella debe saber algo que quizás se nos pasó por alto, Tomás iba seguido al Hospital Meyer. Exclamó Amelia. Damián se agarró la pierna con ambas manos.
— ¿Estas bien? —
— ¡Sí! Es sólo que es la hora del calmante, intento no tomar nada, pero hace unos días el médico me recetó algo para la inflamación. —Dijo Damián.
—Deberías hacer reposo, pedirte unos días en el trabajo y dejar de intentar volver a correr en las mañanas. —Dijo Amelia observándolo directamente a los ojos.
—Mi niña de ojos celestes tranquila que estoy bien…—Dijo Damián.
—Cuando empiezas a querer endulzarme algo te traes, vamos al sillón pediré la pizza. —
—Doy clases de arte mi amor, puedo hacerlo sentado, ni que fuera un gimnasta, no necesito estar en la cama, tengo apenas 31 años ya aprendí a vivir con esta discapacidad. —Dijo Damián.
—Cuando te sientes así de frágil no sé porque me atraes más, es como si tuviera un niño que cuidar ¿de verdad el dolor de tu pierna es sólo por el accidente? —Dijo Amelia sonriendo.
—Es así Amelia, tranquila.
2
Madrugada del 31 de marzo del 2003
 
  Amelia se despertó de un sobresaltó, miró a su prometido dormir plácidamente, le dio un beso en la mejilla, se sentía sedienta, estiró los brazos y se levantó de la cama, caminó por el angosto pasillo de su departamento, en la cocina tocó la llave de luz varias veces pero al parecer no quería encender, fue hasta el refrigerador y abrió la puerta, al sentir la luz que la alumbró directamente al rostro entrecerró los ojos, tomó la botella de agua, al darse vuelta para buscar un vaso junto a la ventana vio la silueta de un hombre como una sombra completamente negra, del susto dejó caer la botella y salió corriendo llamando a Damián quien dormía en la habitación, el pasillo le resultó más largo, casi infinito y más estrecho de lo habitual, un olor a azufre le provocó asco, miró hacia atrás y ahí estaba la sombra del hombre bloqueando el pasillo, Amelia gritó, al mirar hacía el otro extremo notó que también estaba el mismo hombre acorralándola en ambas entradas, caminó unos pasos y se reflejó en el espejo que estaba en una de las paredes junto a la puerta de la alcoba, logró verse, su imagen parecía distorsionada, se veía alargada y deforme casi sin rostro, y sus ojos ahora eran negros sin brillo, el espejo tembló y cayó al suelo, las paredes del angosto pasillo comenzaron a agrietarse, unos puños procedentes del otro lado las rompían y empezaron a salir manos que se extendían e intentaban tocarla. Amelia giraba el picaporte pero no podía abrir la puerta para pedirle ayuda a Damián, unos sonidos extraños la ensordecieron, eran como ruidos eléctricos y susurros, los brazos y piernas salían de las paredes y notó que al parecer eran personas, sus ojos bien abiertos se llenaron de lágrimas de terror, el pasillo estaba lleno de sombras alargadas que la señalaban, se contorneaban hacía donde estaba ella, sus facciones no se distinguían, Amelia intentaba gritar pero la voz no le quería salir de la garganta, sentía el cuerpo entumecido, después de luchar contra esa sensación que la paralizaba logró abrir la puerta, ingresó al fin a la habitación pero estaba vacía, la puerta se cerró tras ella con fuerza, dejándola encerrada, no había ventanas ni puertas y las paredes estaban cubiertas de una sustancia oscura y viscosas que chorreaba desde el techo hasta el suelo, era una especie de hongo pestilente que burbujeaba, se estremeció de terror ante la idea de no poder salir de aquella pesadilla a la realidad, quería despertar, gritó con todas sus fuerzas en vano, notó que un picaporte sobresalía de una de las paredes, con las manos temblorosas intentaba limpiarlo, comenzó a quitar aquel musgo podrido de la pared para encontrar la salida, era gelatinoso, arrancaba pedazos de esta alga pútrida y la aventaba con fuerzas al piso, sabía que había alguna puerta, se salpicaba el rostro pero no le importó, al fin logró vislumbrar el picaporte se trataba de una puerta angosta, se ensució las manos y piernas con aquella asquerosa sustancia negra y fétida hasta que logró abrir  y atravesó el umbral, la confusión la derribó al ver a Damián acostado en la cama abrazándola, ¿Cómo podía ser? Si ella acaba de levantarse sedienta, y ahora se veía a si misma acostada junto a su prometido, otra vez intentó moverse pero el cuerpo no le respondía, era como si cada brazo y pierna le pesaran varias toneladas, sentía la lengua acalambrada, sólo sus ojos reaccionaban, su corazón se aceleró ante la idea de no poder regresar a su cuerpo. Las sombras distorsionadas y alargadas comenzaron a entrar a su ensombrecida habitación y rodeaban a los durmientes. “¡Ayúdenme!” Escuchó claramente entre los susurros, sintió como si una mano comenzara a apretar su cuello, pero no veía a nadie, Amelia cerró los ojos y al abrirlos estaba acostada junto a su novio, todo había vuelto a la normalidad, estaba aturdida, comenzó a toser, Damián se despertó de un sobresaltó.
¿Te encuentras bien mi amor? Le preguntó angustiado.
Ahora que desperté sí. Dijo Amelia.  Damián se levantó y fue en busca de un vaso con agua. Amelia bebió nerviosa. Ahora te creo que pasa algo extraño con Tomás Arbe. Dijo Amelia temblorosa.
— ¿Pudiste ver las sombras? Yo las vi claramente esta noche, estuve en la habitación sin ventanas, ni puertas, tenía una especie de alga que cubría todo, te vi, te llamé pero estabas como ausente, como sino advirtieras mi presencia, ingresaste a la habitación y fui detrás, una de esas sombras debe ser Tomás. Dijo Damián.
Es imposible que ambos estuviéramos en el mismo sueño. Dijo Amelia.
Al parecer no lo es, y no es un sueño, es como estar en medio, no estas dormido pero tampoco despierto, ahí debe estar Tomás, es la cuarta vez que me sucede en esto, es como dar un corto paseo por el infierno, ahora comenzó a sucederme con más frecuencia. Dijo Damián.
El olor a azufre y a podrido no puedo quitarlo, parece que aún lo respiro. Dijo Amelia.
— ¿Ya viste el reloj? —  Exclamó Damián.
—  Debemos ir hoy mismo a ver a la señora del hospital, la que le dijo a Tomás que viajó en el tiempo. Dijo Amelia asustada mirando el reloj en la mesa de luz. Marcaban las 3:40 am
   De alguna extraña manera viajamos en la hora muerta sin desearlo, estuvimos unos minutos en otro lugar que nada tiene que ver con este...Iré a visitar a Rebeca Levi, es una vieja amiga de la familia de Tomás, ella le dijo que había viajado en la hora muerta. — Dijo Damián y abrazó a su prometida, ella aún temblaba.

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