miércoles, 13 de junio de 2018

La desaparición de La Colonia de Roanoke







La Colonia de Roanoke en la isla de Roanoke , actualmente  Carolina del NorteEstados Unidos, fue un intento en el siglo XVI de la reina Isabel I de Inglaterra de establecer un asentamiento inglés permanente en América y uno de los más grandes misterios de EEUU debido a la desaparición de los colonos. Su desaparición dio origen a su sobrenombre de "La colonia perdida". Hasta hoy siguen sin hallarse pruebas definitivas sobre el destino final de los colonos.
el verdadero misterio más popular en la historia de Estados Unidos, el que ha inspirado obras de teatro , y la  temporada 6 de la serie 'American Horror Story', y campañas de excavaciones arqueológicas es el de la Colonia Perdida de Roanoke, un misterio que lleva más de 420 años sin resolverse.
La historia nos lleva a los primeros asentamientos europeos en Norteamérica y a una colonia inglesa fundada en la isla de Roanoke, un lugar donde el agua dulce era difícil de conseguir, y donde los colonos vivían rodeados de un entorno natural completamente nuevo para ellos y dos tribus indígenas con las que las relaciones tampoco eran sencillas.
En 1580 Sir Walter Raleigh, aventurero y explorador, había recibido una concesión de la reina Isabel I de Inglaterra para establecer una colonia en Norteamérica. Inglaterra y España estaban enzarzadas entonces en una pugna por ver quién terminaba dominando aquel continente casi recién descubierto, así que Raleigh no sólo tenía que conseguir colonizar la zona, sino que tenía que aprovechar, de paso, para sabotear las operaciones españolas en la región.
Los británicos, para marcar el territorio, enviaron colonos al Nuevo Mundo. Este primer asentamiento Inglés se hizo sólo de los hombres. No había mujeres o niños. Permanecieron allí durante algún tiempo, pero debido a la falta de condiciones y después de enfrentarse a varios inviernos rigurosos, decidieron regresar a Inglaterra, dejando el sitio. El capitán Francis Drake, que transitaba por el Nuevo Mundo, los llevó en su barco.
Pero los británicos no se dieron por vencidos. El 26 de abril 1587 dos barcos partieron, uno con los colonos y otro repleto de suministros. Esta vez, llevaron a las mujeres y los niños, porque realmente querían establecer una colonia permanente. Entraron y reconstruyeron las casas abandonadas por los antiguos pobladores que ya habían sido tomadas por el bosque.

Raleigh envió a un grupo de 117 colonos, liderado por John White, a fundar un asentamiento en la bahía de Chesapeake, y como estaba cerca de Roanoke, les pidió primero que se acercaran a aquella colonia para comprobar su estado. Cuando llegaron, estaba desierta, y en lugar de continuar viaje, se quedaron allí., pero los anteriores ocupantes europeos del lugar habían estado luchando contra las otras tribus, y éstas no querían allí a los nuevos colonos. Además, no había suficientes fuentes de agua dulce en la isla, y las condiciones de supervivencia iban a ser difíciles. Aún así, en Roanoke llegó a nacer el primer bebé inglés que lo hacía en suelo americano, Virginia Dare. 18 de agosto de 1588,  la nieta del gobernador.
Después de unos días, más precisamente el 27 de agosto de 1588, el gobernador John White regresó a Inglaterra a petición de los colonos, ya que querían que intercediera por la colonia, buscando ayuda y suministros.  La situación llegó a ser tan complicada, que White partió de nuevo hacia Inglaterra, a finales de 1587, para pedir ayuda y refuerzos que pudieran garantizar el éxito de la colonia. Sin embargo, las cosas tampoco serían tan sencillas para él. La guerra anglo-española (entre 1585 y 1604) y malas condiciones meteorológicas retrasaron el envío de esa flota de suministros tres años, y para cuando White logró regresar a Roanoke, se encontró un panorama totalmente inesperado, Allí no había nadie. Ni un alma. Las construcciones, de madera, habían sido desmanteladas, y aunque los hombres de White buscaron a los colonos por todas partes, no fueron capaces de encontrarlos. Sólo descubrieron dos pistas de lo que podría haber pasado con aquel centenar de personas: un poste, en el que alguien había grabado la palabra Croatoan (la tribu india con la que los colonos tenían buena relación), y tres letras, CRO, grabadas en un árbol. Nada más.
John White tenía su propia teoría sobre lo que había pasado con la colonia. El grabado del poste sugería que se había mudado a la isla Croatoan, (hoy conocida como Hatteras), pero no pudo comprobarlo porque se desató una enorme tormenta que impidió que pudiera mandar barcos a la isla. Se marchó de allí sin poder hacerlo. Y se tardaría una década en hacer otro intento por encontrar el nuevo asentamiento, pero Sir Walter Raleigh sólo fue capaz de enviar otra expedición, y el mal tiempo también impidió su búsqueda.
Los españoles, por su parte, buscaban a los colonos de Roanoke porque sabían que Raleigh los utilizaba como base para operaciones de piratería, pero tampoco tuvieron suerte. Así nació la leyenda de la Colonia Perdida.
A lo largo de cuatro siglos ha habido muchas hipótesis sobre el destino de los colonos de Roanoke. Estaba la suposición de que se habían mudado (tal vez a la isla Croatoan), que se habían integrado con la tribu de los croatoan, que los españoles los habían atacado y habían destruido el asentamiento... Y luego, por supuesto, estaban los mitos y las historias de fantasmas, muchas centradas en Virginia Dare. En su caso, la leyendacuenta que creció entre los indios, y que una disputa amorosa entre dos de ellos la transformó en un ciervo blanco, cuyo fantasma aún puede verse en el lugar donde estuvo el fuerte de Roanoke.
Entre 1937 y 1941 se encontraron en la zona una serie de piedras que, teóricamente, habían sido escritas por Eleanor Dare, madre de Virginia, y contaban la historia de los desplazamientos de los colonos y de sus muertes, pero fueron rápidamente desestimadas como falsas. Otros mencionan una creencia de los indios que vivían en la zona, que aseguraban que en la isla había un espíritu que transformaba en piedras y árboles a quienes lo enfadaran. Y hasta hay quien sostiene que a los colonos de Roanoke se los comió una tribu de caníbales.
Pero para rizar más el rizo tenemos que mencionar la teoría de que Croatoan, la palabra grabada en el poste por los colonos, no se refería a los indígenas, sino a una entidad demoníaca que se supone que fue mencionada por Edgar Allan Poe en su lecho de muerte, que estaba escrita en el diario de la aviadora Amelia Earhart después de su desaparición y que apareció también grabada en la cama donde el escritor Ambrose Bierce durmió antes de desaparecer en México, en 1913. 
El misterio de un grupo de más de cien personas que desaparece sin dejar ni rastro es demasiado goloso para no investigarlo, y más cuando está entroncado con los relatos fundacionales de un país como Estados Unidos. Ha habido varios proyectos, tanto científicos como de aficionados, para intentar resolverlo, y el año pasado aparecieron varios hallazgos arqueológicos que parecen apuntar a que la teoría más extendida, ya durante el siglo XVII, sobre el destino de los colonos puede ser la correcta.
Excavaciones en la isla de Hatteras, lideradas por la Universidad de Bristol, y en otro lugar, ya en Carolina del Norte, impulsadas por la First Colony Foundation, parecen haber encontrado artefactos europeos mezclados con otros indígenas, lo que confirmaría que los colonos de Roanoke abandonaron la isla y se trasladaron a otros lugares, integrándose, probablemente, con las tribus indias de la zona. Los descubrimientos no son concluyentes, sobre todo por la dificultad para datar los artefactos, pero son una pista.
Además, se sabe que, a finales de la década de 1580, la región sufrió una de las peores sequías en 800 años, que unida a los enfrentamientos con algunos de los indígenas de la isla, pudo forzar a los colonos a buscar otro asentamiento con mejores condiciones para la supervivencia. Otra posibilidad es la de que los colonos simplemente se cansaran de esperar e intentaran volver a Inglaterra por sus propios medios y que perecieran en el intento. Cuando el gobernador White se marchó en 1587 les dejó a los colonos  algunas pequeñas embarcaciones para que exploraran la costa o para ayudar en el traslado de la colonia al continente. No son hipótesis tan atrayentes y terroríficas como el ataque de una tribu de caníbales.

La palabra Croatoan

La extraña desaparición y la palabra Croatoan dieron origen a muchas, muchas leyendas. En el imaginario norte americano, ellos fueron secuestrados o abducidos por alguna cosa que sin duda sería algo maligno. Durante el tiempo que permanecieron en el lugar (antes de la partida de John White), dice en el libro que comprende parte de la transcripción de White escrito por Richard Hakluyt, que oyeron muchas cosas extrañas durante la noche, voces, gritos y seres parecían acechar a la colonia desde la oscuridad. Algunos extractos de los diarios cuentan historias, como mínimo, fantásticas sobre periodos en los que tenían que ser reunidos en una habitación de sus casas rezando para que “eso” se fuera y los dejara en paz. Es probable que en estos relatos se haya basado la historia de la película “Desaparición en la calle 7“. En Carolina del Norte esta leyenda aún perdura hasta nuestros días.

Acerca de la palabra CROATOAN, al principio se estructura la hipótesis de que era un sistema de coordenadas utilizado por los colonos de la época, con la siguiente explicación plausible:

1 – Croatoan eran las coordenadas de una isla al sur de Roanoke;
2 – Antes de salir, John White acordó con los colonos que si tuvieran que irse a otro lugar (debido a la escasez de alimentos o cualquier otra razón), debían dejar el nombre de este lugar en un árbol. Si la salida se producía en medio de un peligro, debían firmar una cruz al lado del nombre del destino.
CRO significaría que se habrían cambiado a 50 millas de distancia. ¿Pero qué significaba el resto de la palabra? Luego vino otra hipótesis, más oscura. Croatoan fue el nombre dado a uno de los demonios indígenas más temidos. Habla de que los nativos ni siquiera se acercaban al lugar de construcción de la colonia por temor a la entidad. Croatoan, el demonio, es muy parecido la gente de las Sombras. Vivía en la oscuridad, acechando a los nativos que se acercaban al sitio. Cuando las luces no podían alcanzarlo, secuestraba a todo los que estuvieran entrando en la oscuridad y los llevaba a su reino. La semejanzas entre el comportamiento de la gente de las Sombras y Croatoan son muy parecidas, tal vez se trata de un ataque histórico que muestra el origen de estos seres.
Como se mencionó antes, nadie está seguro sobre el destino de la “colonia perdida“. Sin embargo, a menudo es sólo la omisión deliberada de información la que crea un misterio sobrenatural. Muchos creen que esta colonia se dirigió hacia una isla, y que ninguna de las expediciones de John encontró a la colonia. Muchos obviamente creen en la hipótesis de que los extraterrestres secuestraron la colonia, otros acreditan que la responsable por la desaparición fue la gente de la sombras que habitaba en aquel lugar, un sitio que hasta los nativos evitaban pisar, y otros creen que todo esto es un gran tontería que sólo fracasaron en la colonización, inventando esta leyenda para explicar la desaparición de la colonia. Croatoan también es el término que se utiliza para denominar a una tribu de nativos locales de la Isla de Roanoke.





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