Muchas leyendas urbanas escuchamos desde temprana edad, pero esta me marcó para siempre, cuando tenia doce años, no podía dormir, era una noche fría, el viento parecía traer almas en pena, vivíamos en una pequeña casa, en un pueblo chico rodeado de misterios, jamás pude olvidar esa noche, un extraño gemido me despertó a las doce de la noche, miré por la ventana y, nada, solo el viento sacudía las sabanas que mamá había lavado por la tarde, volví a la cama, otra vez aquel gemido me hizo saltar, era como un lamento, cada vez más cerca, los perros comenzaron a aullar, fue entonces cuando se escucho fuertes golpes en la puerta principal de la casa, Corrí a ver, mi madre abrazaba a mi hermanito recién nacido, mi padre tomo la escopeta, del otro lado de la puerta la voz de una mujer gritaba desesperada,- Mis hijos, donde están mis hijo, devuélvame a mis hijos. - La puerta temblaba. Mamá lloraba diciendo- No lárgate de mi casa, este hijo es mío.- Entonces papá cometió el peor error que pudo haber cometido en su vida. Al grito de- Le romperé todos los huesos. - Abrió la puerta.
No había nadie del otro lado, fue entonces que más tranquilos volvimos a la cama, mamá mientras me arropaba en mi cama me dijo- Ya paso, dicen que el fantasma de la llorona te visita cuando cumplís los tres días de dar a luz, no lo creía pensé que eran tonterías de un pueblo chico, cuando te traje al mundo esto no sucedió, quizás estemos en un mal sueño todos. - Me besó y cerró la puerta del cuarto. Me quedé asustado mirando a mi hermanito dormir en la cuna, desconfié de las palabras de mi madre; como a las 3 de la madrugada me despertó otra vez su lamento, al abrir mis ojos logré vislumbrar a una mujer con un largo vestido blanco de gasa parada junto a la cuna de mi hermanito, intenté gritar pero me quede mudo, ella lo alzó en sus brazos, tenia el cabello largo, su piel era pálida, besó en la frente al bebe, me miró fijo a los ojos, su rostro era una extraña mezcla de ángel y demonio, me sonrió y se marchó. Creí que había sido un mal sueño, pero por la mañana el llanto de mamá me despertó, mi hermanito había muerto, supe entonces que la llorona se lo había llevado, lo quitó de los brazos de mi madre para adueñarse de él, lo tomo como uno de sus hijos, como a muchos otros niños del pueblo.
Los médicos le dijeron a mamá que fue muerte súbita, en el pueblo se decía que la llorona tomaba el alma de los niños de menos de tres años, si no habrías la puerta cuando tenias un bebe recién nacido ella no podía ingresar a tu casa, te visitaba una vez al año a los tres días después del cumpleaños durante los tres primeros años, papá abrió la puerta la invitó a entrar, ella se llevó a mi hermano a las tres de la mañana, mamá no me creyó, al poco tiempo nos mudamos a la gran ciudad de Buenos Aires, jamás volvimos a hablar de ella, pero a mi su figura y su rostro me persiguieron siempre, la soñaba acunando a mi hermano, sin saber porque tenia contacto a través de mis sueños con ella, la veía rodeada de bebes, la veía sonriéndome era tan hermosa, la soñaba golpeando las puertas de diferentes casas, gritando, pidiendo a sus hijos.
Cuando cumplí 25 años volví a aquella cabaña en el pueblo donde nací, me decidí a investigar sobre la leyenda de la llorona trabajaba para una revista y logré que me mandaran a realizar una investigación sobre leyendas urbanas. Todos coincidían en algo, la llorona te visitaba únicamente si tenias un hijo varón a los tres días de haber nacido, después una vez al año durante los tres primeros años de vida a los tres días del cumpleaños, a mi hermano se lo llevo a las tres de la mañana, todos números tres. La llorona se llamaba Amanda, era hija de una madre soltera que falleció cuando ella tenia 20 años, siempre la había despreciado, la castigaba fuertemente, Amanda al cumplir 19 años se enamoro de un hombre el cual la engaño para seducirla puesto que era tan delicada y perfecta que todos la deseaban, este la dejo embarazada y la abandono marchándose del pueblo, Amanda fue encerrada por su madre en el sótano de su casa, a los nueve meses dio a luz a unos saludables mellizos, Amanda amo tanto a esos pequeños, pero su madre a los tres días de haber parido, la llevo al río a las tres de la madrugada con uno de sus niños, la obligó a ahogar al bebe, le dijo que solo podía conservar uno, que al otro lo ahogara o los mataría a los tres, era tanto el temor hacia su madre que Amanda ahogó a uno de sus hijos en el río. Cuando su otro niño cumplió 3 años a los tres días del cumpleaños, ella regresaba de buscar leña para el hogar y su madre había matado a puñaladas a su único hijo, Amanda llena de ira asesino a su madre con el hacha que había usado para cortar la leña, la descuartizó, luego con el cuerpo de su hijo entre sus brazos se sumergió en el río para morir.
Una pregunta venia a mi mente, porque Amanda “la llorona” no me había llevado a mi cuando nací, porque la soñaba, porque tenia contacto con su espíritu, visité durante semanas el río buscándola, hasta que una tarde me dijeron que una señora del pueblo había dado a luz, esperé los tres días y fui a su casa, a las tres de la mañana la vi al fin, la llorona apareció, parecía volar sobre el pasto, su largo vestido era movido por el viento, me puse frente a ella desafiándola, ella me empujo contra un árbol, comenzó a llorar – donde están mis hijos, devuélvame a mis hijos. - Repetía. Se acercó a mi, sus ojos verdes me miraron fijamente, inclinó la cabeza hacia un costado, me observaba, estaba tan cerca su rostro del mío que me provocó escalofríos, era tan hermosa que sentí un deseo incontrolable de besarla, su silueta era perfecta, delgada torneada, su cabello brillaba bajo la luz pálida de la luna.
Una pregunta me surgía desde la primera vez que la vi, ¿Por qué no vino por mi cuando nací? ¿Por qué no me sentía hijo suyo? Amanda era un alma en pena, perdida, buscando a sus hijos, niños que su madre le quitó, muchos hombres habían muerto por interponerse en su camino, a mi nada me hizo, solo me miró llena de dolor, su rostro estaba tan triste, puso sus manos sobre su vientre, dio un grito tan fuerte y desesperado que me provocó unas lágrimas; Giró y comenzó a caminar hacia la puerta de la casa, me levanté del suelo, la corrí, me puse frente a ella,- Llevame a mi hermosa Amanda, te daré todos los hijos que desees, te cuidaré y amaré eternamente.- Le dije. Ella me observaba, - Te amo.-Le dije, solo un acto de amor terminaría con su lamento, terminaría con la maldición, mi vida no valía nada, jamás iba a poder liberarme de ella, entendí que la amaba desde la primera vez que la vi, ella no vino por mí porque sintió lo mismo, nacimos en épocas diferentes, no llevó mi alma porque también me amaba, volví a repetirle,- Llevame Amanda, voy amarte eternamente, te daré los hijos que te quitaron.- Ella me sonrió dulcemente, su rostro se lleno de paz, me dio su beso mortal, ahora estamos juntos y jamás volvió por ningún niño, estamos perdidos en el inframundo, mi vida ya no tenia sentido, de todas formas moriría de pena de amor porque la amé tanto, mi vida en la tierra solo fue alcohol drogas y mujeres promiscuas, jamás me había enamorado porque Amanda siempre estuvo en mis recuerdos, la soñaba porque ella también me amaba, liberé de sus demonios y ella me liberó de mis tormentos, ahora nos teníamos el uno al otra y recorremos los pueblos en busca de nuestros Hijos.

Joer niña es buenísima. Vamos que no podía parar de leer.
ResponderEliminarMe gusta cuando empiezo un relato y me engancha, y esta leyenda lo ha hecho.
El final me ha encantado, un final de esos que te dejan buen sabor de boca y con amor.
Muy buen relato, FELICITACIONES
Hola, Noctámbula, estoy visitando espacios que suelo ver en los blogs de amigos, el tuyo aparece en varios de ellos. Me pareció muy bueno, así que voy a quedarme por aquí como seguidor.
ResponderEliminarSi tienes ganas, te invitó a pasar por el mío.
Un saludo desde BA también.
Humberto.
www.humbertodib.blogspot.com
Ana muchas gracias por pasar y comentar, quería darle otra historia a la leyenda de la llorona,besos.
ResponderEliminarmuchas gracias Humberto por seguir mi blog visitare el tuyo saludos
ResponderEliminarQue buena historia no pude despegarlos ojos de la pantalla y al final de este hermoso, siniestro y lugubre relato senti un golpe en mi corazon que hizo rodar una lagrima por mi mejilla
ResponderEliminarsabes me identifico contigo con tus relatos extrañamente me envuelven, sueltan, encantan y hacen vibrar mi corazon mientras sigas escribiendo yo seguire leyendo me hare seguidora de tu blog
QUE HERMOSA HISTORIA NO PODIA DESPEGAR MIS OJOS DEL RELATO ES TAN ROMANTICO.
ResponderEliminarNUNCA OTRA HISTORIA DE LA LLORONA ME HABIA GUSTADO TANTO Y ESTA LO HA LOGRADO.
MUCHAS FELICIDADES!!!
esta muy buena la historia yo me pregunto cual de los relatos sara verdad..! este esta muy buenoo.
ResponderEliminarpero son cosas distintas alo ke dice en otros relatos y sin dudas como los otros chicos no despegaba mis ojos dela pantalla..
me encantaria un dia investigar y llegar al fondo de esta historia
esta muy buena y realmente pienso de ke amanda ben niun momento fue mala ni tampoco ke mataria a sus hijos.. bueno kien sabe.!
bueno chau ke esten bien..!!
yesta muy bueno este relatooo..
}
ESTA TAN PADRE NO PODIA DEJAR DE LEER ES TAN INTERESANTE Y PARA Q YO DIGA ESTO ESTA IPER RARO
ResponderEliminarque espectacular
ResponderEliminarke buena leyenda wow estubo mui bonita tiene todo graciasa ti encintre una tarea super
ResponderEliminarMuy bueno Lucila, me gustó mucho. Felicitaciones.
ResponderEliminarMe encanto no podia dejar de leer! Terrorifica y hermosa historia.
ResponderEliminar